Oración de la Emparedada
"Oración de la Emparedada", Horas de nossa senhora segundo costume Romãao cõ as horas do spirito sãcto e da cruz e dos finados e sete psalmos e oraçã de sam lyõ papa, e oraçã[o] da empardeada e cõ outras muytas e devotas oraçoões , París, Narcisse Brun, 1500, f. 227r. Library of Congress
Otros títulos

A muyto devota oraçam da Empardeada.
Ha muy sancta e devota oraçam da empardeada.

Lugar y año de la prohibición
Fuentes conservadas
Usos conocidos

Liberar del purgatorio. Protección de los bienes materiales. Contra la muerte súbita. Dominio de la naturaleza [contra los relámpagos y las tempestades]

Información

La Oración de la Emparedada es un ejemplo excepcional de los avatares de conservación de un texto prohibido. Pese a la documentada popularidad de la oración en castellano, no se tiene noticia de ningún ejemplar de la plegaria en esta lengua. Solamente se conocen dos textos de la oración en portugués (Fuentes 1 y 2): en un libro de horas y en un pequeño impreso independiente, recuperado en 1992. Este último fue hallado en el conjunto de diez libros y un manuscrito que se conservaron emparedados en una vivienda en la localidad de Barcarrota, provincia de Badajoz, conocido como la Biblioteca de Barcarrota. Este impresionante patrimonio documental es una de las pruebas más elocuentes de las estrategias de los lectores modernos para escapar del rigor inquisitorial, puesto que los libros escondidos estaban prohibidos o eran de temática reprobable.

Una de las referencias más tempranas de la Oración de la Emparedada aparece en el inventario de bienes de la reina María de Aragón (1458), quien tenía un ejemplar “De la dona Emparedada con (…) con incipit en castellano y explicit en catalán” (Madurell y Rubió, 1955: 59*-60*). El título de la oración en catalán, en formato exento, se recoge también en inventarios de libreros barceloneses y mallorquís.

Arthur Askins (2015) llamó la atención sobre la coincidencia entre el texto principal de la oración y el de las Quince oraciones de santa Brígida, prohibidas en el índice romano de 1704 y en el español de 1707. El texto está compuesto por quince jaculatorias dirigidas a Jesucristo, cada una de las cuales debe acompañarse de la repetición de un Padrenuestro y un Avemaría. A esta quincena de súplicas se añaden en la Oración de la Emparedada tres textos independientes, que constituyen los elementos que motivaron su inclusión en los índices.

El texto preliminar contiene el relato de una mujer emparedada que vivía en las montañas de Roma cuyo deseo más ferviente era conocer el número de llagas de Cristo. Sus súplicas son atendidas y el mismo Jesús aparece ante ella para revelarle el número, 6666, y los beneficios otorgados a quienes recen la oración. El poder de la plegaria está garantizado para aquellos que la recen, la hagan rezar o la lleven consigo. La condición principal es hacerlo durante un año entero, al cabo del cual debe mandarse rezar una misa de la cruz. La oración debe acompañarse de quince padrenuestros y quince avemarías. En el texto se promete al devoto liberar del purgatorio quince almas de personas allegadas, ser conducido “a los placeres perdurables” en el momento de la muerte y el perdón de todos los pecados sin necesidad de confesión. Además, se asegura placer en este mundo y galardón en el más allá, así como protección de la casa y la empresa. La oración es una garantía contra relámpagos y tempestades y contra la muerte súbita.

Los dos textos restantes se añaden después de las quince oraciones. En el primero de ellos, la mujer emparedada da cuenta de las gracias recibidas y del poder de la oración a un ermitaño. Este a su vez transmitió la información a la abadesa de un convento cercano, quien mandó a las monjas a que rezaran la oración devotamente. Acto seguido, en una escena distinta, el ermitaño es arrebatado de su celda y transportado a un bucólico paisaje, junto a las aguas de un río, en el que se encuentran la abadesa y las monjas posicionadas en tres grupos: más cerca del agua están quienes rezaron con devoción, un poco más alejadas, aquellas que lo hicieron con duda y en el último lugar, las que rezaron por mera obediencia. El escenario cambia de nuevo a la celda del ermitaño, donde una multitud de furiosos demonios se le aparecen para lamentar la gran pérdida de almas condenadas que la Oración de la Emparedada había causado.

En el apartado final, se añaden las indulgencias y perdones del papa Nicolás V con la promesa de treinta años y treinta cuarentenas de perdón por toda vez que la oración fuese rezada.

Bibliografía
  • Askins, Artur, «Notes on Three Prayers in Late 15th Century Portuguese (the Oração da Empardeada, the Oração de S. Leão, Papa, and the Justo Juiz): Text, History and Inquisitorial Inerdictions», Península, Revista de Estudos Ibéricos, 4 (2007) páginas 235-266.
  • Carrasco González, Juan Manuel, «Análisis de la edición portuguesa», La muy devota Oración de la Emparedada, edición, traducción y notas de Juan M. Carrasco González; estudio preliminar de María Cruz García de Enterría, Badajoz: Junta de Extremadura, La Biblioteca de Barcarrota, número 2, 1997, páginas 1-25.
  • Carrasco González, Juan Manuel,«A oração da Emparedada da Biblioteca de Barcarrota», Veredas. Revista da associação Internacional de Lusitanistas, Porto (2001) páginas 137-181.
  • Carrasco González, Juan Manuel, «Portugal en la Biblioteca de Barcarrota. La oración de la Emparedada», Anuario de Estudios Filológicos XXVIII (2005), páginas 21-34.
  • García de Enterría, María, «Una devoción prohibida: la Oración de la Emparedada», La muy devota Oración de la Emparedada, edición, traducción y notas de Juan M. Carrasco González; estudio preliminar de María Cruz García de Enterría, Badajoz: Junta de Extremadura, La Biblioteca de Barcarrota, número 2, 1997, páginas XI-XLV.
  • Londoño, Marcela, «La Oración de la Emparedada», Las oraciones censuradas. Superstición y devoción en los índices de libros prohibidos de España y Portugal (1551-1583), Barcelona: Herder editorial, 2019, páginas 169-192.
  • Madurell Marimón, J.M. y Rubió Balaguer, J., Documentos para la historia de la imprenta y librería en Barcelona (1474-1533), Barcelona, Gremios de Editores, de Libreros y de Maestros Impresores, 1955, página *59-*60.

Fuente 2. A muyto devota oraçã[o] da Empardeada. Em lingoagem português, c. 1525

Huuma molher era empardeada e encerrada em huma cella solitaria em huma fera montanha que ha na terra de Roma. A qual fazia muy santa vida e cobiçava muyto saber quantas foram as chagas que nosso senhor Jesu Christo recebeo em seu corpo e com muita devação rogava a nosso senhor que lhas revelasse e nosso senhor lhe apareceo e lhe disse: Molher sabe que as chagas que eu recebi foram seis mil e seis centas e setenta e seis. Porem eu te digo por reverencia dellas que per espaço de huum anno comprido qualquer pessoa que esta oraçam rezar ou [a2] disser com quinze vezes o pater n[oste]r e xv vezes avemaria cada dia huma vez ou fezer rezar, se nam souber ler, ou a trouxer consigo rezando estes xv pater noster; com xv ave marias, e offerecendoas à honra e reverencia da minha paixão. Eu lhe outorgo que em fim do anno lhe sejão livradas das penas do purgatorio quinze almas de sua geração e linhagem as que elle quiser e me pedir. E mais outros xv de seus parentes que sejam trazidos em estado de graça et confirmados em boas obras. E o que a rezar ou a fezer rezar ou a trouxer consigo rezando os [a2v] xv pater noster com xv avemarias, como dito-he, avera o primeiro grao da perfeição e avera conhecimento e contriçam de seus pecados. O que esta oraçam devotamente comprir todo hum ãno comprido darlhei xv dias antes da sua morte a comer o meu sanctisimo corpo, o qual o livrara da fome para sempre e darlhei a beber o meu precioso sangue com o qual nunca avera sede e porey diante dele o final da veracruz que seja sua defensam contra todos seus imigos. Outrosi eu virey com a minha mui amada madre virgem sancta maria em sua morte e receberey a sua alma [e3] mui beninamente e levarlhaei aos prazeres perduraveis e quando a eu levar darlhey a beber hum singular beber da fonte da minha divinidad. Outrosi qualquer pessoa que estever em pecado mortal ainda que haja trinta annos que se não haja confessado e se confessar com amarga contriçam e esta oração comprir lhe perdoarey todos seus pecados e o livrarey do poderio da justiça e do diabo e de toda má tentação e eu lhe gardarei os seus cinco sentidos corporaes e será livre de morte subitania e gardarei a sua alma das penas infernaes e lhe perdoarey todos [a3v] seus pecados quantos elle fez desde o primeiro dia em que nasceo ate o dia que esta oraçam tomar e per graça de deos será milhor que dantes era. E qualquer cousa que me pedir que justa seja e à virgem Maria minha madre lhe sera outorgada e fazeloei viver em boas virtudes e em boa vida e guardaloey todos os dias de sua vida, assi como se sempre vivesse a minha vontade, e se de menhaã ouvesse de morer eu lhe alargarei a vida: e em fim de seus dias o levarey ao meu reino perduravel e mais seja certo que será ajuntado ao coro dos anjos. E qualquer que [a4] esta oração ensinar ou a demostrar que a rezem ou que a façam rezar eu lhe darei em este mundo prazer o no outro bom galardão para sempre, o qual nam lhe mingoará, mas pera sempre lhe crecerá. E onde quer que esta oração estever ou se ler, eu guardarei aquella casa e livrarei aquella companha como livrei a são pedro das hondas do mar. Porém tu homem ou molher como sejas pecador toma devotamente esta oração & rezaa ou a manda rezar a reverençia da minha paixam. E por por (sic) pouco trabalho averas grande galardão.

A oraçã[o] he a seguinte:

[a4v] O Jesu Christo dulcidão perduravel, alegria dos que te amam, em ti señor he todo prazer e todo amor, e tu es saude e amador dos pecadores que se profesam a ty. E tu señor es feito deos e homem, e as tuas riquezas repartes com os filhos dos homens em o fim do mundo. Lembrete (sic) señor daquelle pensamento e muy nobre choro que tu houveste em a tua carne humana desde o começo da tua sanctissima conceição; mayormente em tempo da tua muy saudosa paixão a qual te estava aparelhada em o coração divinal desde o começo do mundo. [a5] Lembrate senhor da tristeza e amargura, desmayo e dor que em a tua alma sentiste quando tu mesmo em a derradeira cea, teu sanctissimo corpo e mui precioso sangue aos teus discipulos deste, e os seus pés lavaste muy docemente consolandoos. E a tua mui sancta paixão que era por vir lhes revelaste e diseste. Lembrete señor dos temores e angustias e dores que tu houveste e padeceste em o teu muy sanctissimo e delicado corpo ante da tua muy nobre e consagrada paixão quando despoys que tres vezes oraste e suor de sangue suaste e da gente que tu muyto [a5v] amavas foste traido e tomado e de falsos testemunhos acusado e de tres juizes maliciosamente julgado em aquela cidad escolhida em o tempo da pascoa florida em a juventud do teu corpo. Sem culpa eres tirado e atormentado, cospido, escarnecido, de tua propia vestidura foste despido e de vistiduras alheas vestido, e recebeste muitas bofetadas e foste em huma coluna atado e mui cruelmente açoutado e despinhas coroado e a tua preciosa face e os teus olhos com veos cuberto e com huma cana em a cabeça foste ferido e desonrado e de outros muitos [a6] tormentos e injurias e doestos que se não podem dizer tanto atormentado e vituperado. Señor eu te rogo que em memoria daquestas paixões e tormentos que tu ouveste ante da tua paixão da tua mui sanctã e vera cruz, me des antes da minha morte verdadeira confissam e pura contriçam e digna satisfação de todos meus pecados com firme proposito de nunca mais pecar e comprida remissão e a vida perduravel em o outro mundo. Pater noster. Ave maria.

O Jesu Christo, verdadeira vontade dos anjos, tu señor que es paraiso de riquezas, lembrate señor Jesu christo dos medos que tu [a6v] avias quando teus imigos assi como liões mui crueis te cercaram e abofetaram e te cospiam e escarneciam e te ameaçavam e te deziam palavras enganosas e injuriosas, e como te açoutavam tão cruelmente e outros muitos tormentos crueis que se não podiam dizer te atormentavam e deshonrravan. Pelas quaes cousas te aflegiam todos teus imigos. Señor eu te rogo por todas estas cousas que me livres de todos meus imigos visiveis e nõ visiveis, e me des defendimento e saude perduravel so a sombra da tua ajuda. Pater noster. Ave maria.

O Jesu christo fazedor do mundo [a7] tu que es sem começo et sem fim. Tu señor que todo o mundo tens e encerras em tua mão lembrate daquela mui amargosa dor que tu houveste quando te punham em o lenho da vera cruz, e as tuas muy sanctissimas mãos encravaram. E os teus muy dilicados pes furaram, dor sobre dor te acrecentaram quando teus membros desconjuntaram, em tal maneira que nenhum delles não ficou em seu proprio lugar. Señor eu te rogo que por memoria desta mui sanctisima e muy amargosa dor que tu em a cruz sentiste que me des em este mundo o teu temor e em o outro teu amor. Amem. Pater noster. Avemaria

[a7v] O Jesu christo fisico celestial lembrate da fraqueza e desmayo e dor que tu estado posto no madeiro da vera cruz padeceste quando todos teus membros atormentaram e desconjuntaram, em tal maneira que nenhum nenhum deles não ficou em seu primeiro lugar, em tal maneira que nunca foy dor semelhante a tua porque señor desde a pranta dos pes a cabeça não foy em ti saude. E tu señor não te lembrando de tantas dores angustias e tormentos como padeceste quiseste rogar ao padre por teus imigos e muy piadosamente disseste: Padre perdoalhes que não sabem o que fazem. Rogo [a8r] te señor piadoso por esta misericordia e piedade que tu com elles houveste por a memoria desta tão dorosa aflição e angustia que a relembrança da tua muy benina e muy santissima paixão sempre tenha em o meu coração porque por elle haja plenaria remissam. Amem. Pater noster. Avemaria

O Jesu Christo virtud do mui alto, lembrate señor que por nos outros pecadores desde cima da cabeça até a pranta dos pes foste banhado em sangue da tua paixão. Señor eu te rogo por a grande multidam das tuas chagas que me ensines em verdadeira caridade o teu grande mandamento. Pater noster.

[a8v] O Jesu christo fondura de grande misericordia e piedad, eu te rogo sñor pela multidão das tuas chagas, as quaes trespassaram a carne e as tuas entrañas, a mi, metido em pecado, metas e escondas em a face da terra em as folganças das tuas chagas até que passe a tua sanha. Amem. Pater noster

O Jesu Christo esperança, misericordia e virtud de sinal da unidade & livramento de caridade, lembrate señor da multidão das tuas chagas, das quaes desde encima da cabeça até a pranta dos teus pes foste chagado e dos malvados judeus sem nenhuma piedade cruelmente açoutado e e [sic] [b1] tormentado e do teu mui precioso sangue todo cuberto, señor eu te rogo que por a grande multidão das dores que em a tua sanctisima e virginal carne por nos outros sofreste, escrevas todas as tuas chagas em o meu coração com o muy precioso sangue teu porque eu lea em ellas e sinta a tua dor, e com amor leal quando eu as ler até ho fim de minha vida em a tua sanctã graça possa perseverar para sempre; e a caridade da tua dividade de mim não parta jamas. Amen. Pater noster. Ave.

O Jesu christo verdadeira vida, tu es nosso señor que todo o mundo encerras em a tua [b1v] mão. Lembrate señor do derramamento do teu sangue, o qual do teu corpo sayo, assi como de uvas esprimidas, abastadamente derramaste estando na vera cruz pola lançada do cavaleiro que ferio o teu sanctõ costado pela qual nos deste sangue e agoa em tal maneira que em todo teu corpo não ficou nenhuma gota de sangue e a tua mui delicada carne desfaleceo e o rigor das tuas entranhas se secou e os miolos dos teus ossos se enxugarão por esta muy amargosa paixão tua e polo derramamento do teu precioso sangue te rogo doce Jesu christo que chagues o meu coração [b2r] porque as lagrimas da pendença e do teu amor me seja manjar de noyte e de dia. Señor tornome de todo a ti porque meu coração seja sempre tua morada e a minha conversação seja a ti apazivel para que despois desta vida te mereça louvar com os teus sanctõs anjos perduravelmente. Amen. Pater noster.

O Jesu cristo espelho da perduravel claridad, lembrate daquelle muy nobre choro que tu ouveste quando te olhaste em o espelho da muy esclarecida magestade tua. E viste a grande multidão, predestinação dos teus escolhidos que por os merecimentos da tua mui sanctisima paixão [b2] se aviam de salvar, e viste a perdição mui grande dos maos que aviam de ser condenados, e pela grande misericordia e piedade tu te doeste dos desemparados pecadores e mayormente do ladrão estando em a cruz quando lhe diseste: hoje seras comigo em o paraiso. Por esta sanctissima piedade e misericordia que com ele ouveste, te rogo piadoso señor que tu faças comigo esta misericordia que em a ora da minha morte quando a minha alma sayr não me desempares. Amém. Pater noster. Avemaria.

O Jesu cristo rey muy amado e amigo todo desejado. Lembrate daquele choro que ouveste quando despido e muy miseravelmente [b3] em a cruz subiste e os teus amigos e teus escolhidos foram contra ti  e não achavas quem te consolase se não a tua mui prezada mãi señora virgem maria que fielmente foy firme em a tua paixão e por aquela tristeza e dor que ouveste quando a teu discipolo a encomendaste e lhe diseste: Molher ex o teu filho e a sam João ex tua madre. Rogote piadoso señor pelo cuitelo das dores que a tua alma trapassou que tu hajas compaixão em todas minhas tribulações e tormentos e tentações e aflições asi corporaes como espirituaes e dame señor consolação em todo tempo da minha tribu[b3v]laçam. Amém. Pater noster. Ave.

O Jesu cristo virtud real, alegria dos que te amam. Lembrate señor da angustia que tu padeceste quando pela amargura e angustia da morte com grande voz chamaste hely hely lamazabatani, que quer dizer deos meu porque me desamparaste. Eu te rogo señor por esta angustia que não me desempares em as angustias da minha morte. Amém. Pater noster.

 O Jesu fonte de grande piedade tu que por efeito de grande amor diseste na cruz: Ei sed. [e]s da saude da humanal linhagem cumpre señor nosso desejo até toda obra acabada, cobice o desejo da con[b4r]cupiscencia. Mata señor o desejo da mundanal deleitação em nos outros. Amém Pater noster.

O Jesucristo dulcidão dos corações et mansidão das vontades pela amargura do fel e do vinagre que por nos outros em a vera cruz gosteste, tu nos da em a ora da nossa morte o teu sanctissimo corpo e sacratissimo sangue que recebamos dignamente por remedio e consolação das nossas almas. Amém.

O Jesucristo resplandor unigenito do mui alto padre e figura da sua substancia, lembrate señor da encomenda que fezeste ao padre quando lhe o teu (sic) [e]spirito encomendaste e diseste: Padre em [b4v] as tuas mãos encomendo o meu espiritu. E o corpo atormentado e o coração rompido com grandes vozes demonstrando as tuas chagas com o teu mui precioso sangue para nos salvar assi espiraste. Eu te rogo señor por esta preciosissima morte e paixão tua me enformes e efforces para que eu possa resistir ao diabo e ao mundo e a carne: porque depois que eu seja morto viva diante ti e na derradeira ora de minha vida me recebas no teu reyno et ho meu espiritu desterrado et peregrino para sempre more contigo. Amém. Pater noster.

O Jesu cristo lião mui forte, rey não mortal et não vencido, lembrete [b5] señor do desmayo e angustia e dor que tu padeceste quando todas as forças do teu corpo do teu coração em a ora da tua sanctissima e preciosa paixão desfaleceram et com a cabeça inclinada disseste: Acabado he. Eu te rogo señor por esta angustia e dor que tu ouveste que não me desempares em as angustias da minha morte quando a minha alma se aqueixar. A[mém]. P[ater] N[oster].

Huum milagre aconteceo logo como esta oração foy revelada. Em aquela montanha onde estava esta sanctã empardeada avia hum irmitã amigo de Jesu christo, ao qual ella revelou[b5v] esta oração assi como nosso senhor Jesuchristo lhe tinha revelado a ela, e o sanctõ irmitã logo como soube isto fosse et contou ho a abadessa e as suas irmãs e freiras. E como a abadessa isto ouvio foy muito alegre e mandou logo expressamente a toda las irmãs do seu mosteiro que a rezasem com muito grande reverença e devação. E algumas daquellas freiras rezavãm com a abadessa com boa devação e outras a rezavãm não porque criam ser verdade nem mentira, mas dizendo que se lhes aproveitase senão nam perderiam nada. Outras a rezavam por ser obedientes a aba[b6]dessa, mas não porque ellas cressem ser verdade. E despois disto estando hum dia orando ho irmitã foy arrebatado visivelmente et foy levado a hum fermoso campo de flores, polo qual vinha hum rio muy deleitavel e fermoso, em o qual rio avia tã[o] graciosas arvores e floridas ervas que nã[o] ay pessoa que o dizer podesse e vio em aquele campo todo o convento daquelas freiras, e a abadesa e aquelas que esta oração com muita devaçãm deziam crendo que era assim estavam a par do rio e aviam aquelle deleite e folgura que alli se podia ver. E as outras que a rezavam duvidãndo se lhe apro[b6v]veitaria estavam em aquele campo mais arredadas do rio e nam aviam aquelle deleite e folgura que ahí se podia ver. E as outras que a rezavam duvidando se lhes aproveitaria estavam em aquele campo mais arredradas do rio e não gostavam daquele deleite assim compridamente como as outras. E as que rezavam não com tal devação se não com tal tenção, por ser obedietes a abadessa estavam em aquelle campo muito mais arredadas do rio, em tal maneira que não haviam tanto deleite como as outras. Mas nosso señor Jesu christo que he tão piadoso não olhando a todos nossos pe [b7] cados não quer que hajamos mal sem causa nem bem sem galardão davalhes aquelle deleite ainda que não compridamente como as outras. E despois disto estando o irmitã em sua cella orando ouvio hum arroido tão grande que lhe parecia que toda aquella montanha estremecia e se entornava e as arvores com suas raizes se arançavam. O irmitã espantado sayo da cella para ver que poderia ser aquillo e vio e conheceo que era multidão et companha de diabos e esconjurou hum delles que lhe disesse porque faziam tam grande arroido. E o diabo respondeo e disse: porque em esta monta[b7v]nha morava huma molher encantadeira e mui palavreira, a qual tinha ganhado nosso señor Jesu christo por huma oração a elle muito aprazivel, pela qual nos havemos recebido mui grande perdição e não a podemos cobrar nem dizer. Porque por esta oração nos tirou as almas quantas tinhamos ganhadas para nosso poder, e nos tirara daqui em diante muitas outras que poderam haver. E sabe que no mundo nam ha cousa com que tanto prazer faça a deus et a nosoutros tão grande pesar, e mais te digo que donde esta oração estever nam havera [b8] medo dos relampados nem tempestades nem de morte subitania. E desque isto ouvio, o irmitã foisse logo ho moesteiro e contouho a abadessa e as freiras. E desque isto ouviram todas dahi em diante com muita devaçãm e reverencia compriram e rezaram esta santa oração com firme esperança daver por ella grande galardão e averam de deos todo o que quiserem e acabaram seus dias muy sanctamente.

As indulgêcias et perdões.

Ho sanctõ padre Nicolao papa v outorgou a qualquer pessoa que esta sobredita oração rezar cada dia como dito he por [b8v] cada vez que a disser xxx annos et xxx quorentenas de perdão a quantas gotas de sangue sayram do corpo do nosso señor e salvador Jesu christo, que foram xxxix mil e ccc.xxx gotas de sangue que do seu corpo por nos outros derramou, e no cabo do anno aquele que asi comprir e rezar como dito he mande dizer huma missa do oficio da vera cruz, e logo todo quanto em essa se contem lhe sera outorgado por elle mesmo senhor Jesu christo que vive et reyna com deos padre e com o filho [e]spiritu s[an]ctõ, por todo los segres. Amém.  Fim. Deo gratias.

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Forbidden Prayers Digital Library, publicación web: https://forpral.uab.cat/prayer/oracion-de-la-emparedada/ ISSN 2938-0901