Las_horas_de_Nuestra_señora_Texto_impreso_con_muchos_otros_ofiçios_y_oraçiones_233
«La oración del Justo Juez», Las horas de nuestra señora con muchos otros ofiçios y oraçiones , París, Simon Voestre por Nicolao Higma[n], c.1510-1520. Biblioteca Digital Hispánica, ID: bdh0000010134. Biblioteca Nacional de España
Otros títulos

[Rubrica da] Oração do Justo Juiz

Lugar y año de la prohibición
Fuentes conservadas

Fuente 3. Oración del justo juez, 1502

Siguese la oración de nuestro señor Iesu Cristo muy devotissima que dice Juste Iudex

Justo Juez Jesu Cristo, rey de los reyes y señor que con el Padre reinas siempre y con esl Espíritu Santo consolador. Ten por bien de oír agora las plegarías de mi corazón. Tú en el vientre de la Virgen de los cielos descendiendo tomaste verdadera carne visitando este siglo por la tu propia sangre después del mundo redimido. Pídote yo, señor, por aquella gloriosa pasión tuya, me defiendas siempre de todo peligro y tribulación porque persevere siempre en el tu servicio con limpio corazón. La tu virtud sea siempre conmigo y la tu defensión porque la malicia de los mis enemigos no perturbe el mi corazón, ni el mi cuerpo sea engañado por lazo dañoso y engañoso de traición. Con la tu diestra fuerte, señor, quebrantaste las puertas infernales, quebranta los mis enemigos y las sus asechanzas y maldades con las que les quieren ocupar las mis buenas obras y bondades. Oye, Jesu Cristo, a mí que llamo en pecados captivo. Pues te demando piedad, envíame consolación y abrigo porque no se levanten los mis enemigos en denuesto mío, sean destruidos y enflaquezcan los que me quieren perder. El lazo de la envidia sea a ellos en caída. Jesu piadoso, Jesu bueno, non me desampares ni me dejes perder. Tu seas mi escudo guardador y defendedor porque resista a los mis maldecidores seyendo tu gobernador y porque ellos vencidos me goce luengamente en el tu loor. Envía de las tus altas sillas el Espíritu Santo consolador, el cual alumbre el mi consejo en el su resplandor porque arriedres de mí a los que me aborrescen y el su odio y error. Y la señal de la tu santa cruz guarnezca las mis costumbres y los mis sesos, señor, y con perdón de vencimiento me haga vencedor, porque vencido el enemigo fallezcan las sus fuerzas con dolor. Have merced de mí, Jesu Christo, muy piadoso salvador. Have merced de mí que te ruego. Señor de los ángeles, tú que das el perdón, sey siempre de mí aremembrador, Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, que siempre un Dios y señor eres llamado, a ti sea virtud perdurable y para siempre seas honrado. Amén.

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Forbidden Prayers Digital Library, publicación web: https://forpral.uab.cat/prayer/oracion-del-justo-juez/ ISSN 2938-0901